Woody Allen, director, guionista, actor, músico y escritor judío estadounidense ganador del premio Óscar en tres ocasiones, produce esta vez una película con un objetivo particular que es mostrar la importancia que tuvo la radio en los años 40, y como aquel medio de comunicación fue evolucionando. Además, lo hace de una forma tan entretenido que hace que cada persona se encuentre siempre atenta a los programas que se presentaban en ese tiempo y como el imaginarse las cosas era lo más importante.
La película muestra la época de la gran depresión en Estados Unidos, y como la radio adquirió gran importancia al ser el mejor medio de entretenimiento. Además, durante el desarrollo de la película, se evidencia las diferencias de clases sociales pues las personas que pertenecían a la radio eran de dinero y podían acudir a lugares muy elegantes, mientras la familia judía protagonista de esta película, sólo debía conformarse con escuchar a las personas narrar esos lugares tan maravillosos.
Los personajes son muy particulares como la tía del protagonista que durante toda la película busca un hombre para casarse pero siempre que tiene citas, éstas salen mal. La familia representada es de una clase común que luchan día a día para seguir adelante, y en repetidas ocasiones muestran gran inconformidad por la vida que les toca llevar. Mientras que las personas que hacen parte del medio de comunicación en cuestión, llevan una vida por lo alto, aunque también puede mostrar en cierto momento alguna inconformidad en esto pues por ejemplo Roger, el protagonista de “desayuno con Irene y Roger”, decide serle infiel a su esposa, mostrando no estar conforme con el supuesto amor que lleva con ella.
Es así como el director logró mostrar de una forma totalmente divertida, la historia de un medio de comunicación que tuvo gran importancia en los años 40 y que aún sigue vigente, pero evidentemente no tiene la misma importancia que tuvo en aquella época.
Natalia Perea Rendón